Plumas estilográficas para niños

Cuando pensamos en plumas estilográficas damos por hecho que el cliente arquetípico es una persona adulta, alguien que disfruta con la escritura a mano y que tiene ciertos gustos fetichistas, en el buen sentido de la palabra, por artículos de escritura. Pensamos, en definitiva, en un sibarita, alguien que colecciona plumas, que está más o menos al tanto de las novedades o que al menos se da una vueltecita por su tienda de referencia o visita su web preferida para conocer las últimas tendencias en plumas.

Seamos sinceros, rara vez pensamos en los niños. Por lo general creemos que la pluma estilográfica es para adultos, y no es cierto. No en exclusividad, queremos decir. A los niños les gustan mucho las plumas, que es, no por casualidad, uno de los artículos más añorados del sector de la papelería.

Si te interesa el tema, sigue leyendo, porque vamos a recomendar unas cuentas plumas estilográficas infantiles que guardan una buena relación calidad-precio.

 

 

Plumas baratas para niños

“Ya –pensará alguno–, pero gastar mucho dinero en una pluma que va a durar tan poco tiempo en manos de un niño…”.

Aquí hay dos errores. Por una parte presuponer que las plumas son caras (hay plumas muy baratas) y por otra pensar que el niño no va a cuidar la pluma. Más bien al contrario, hacerle ver que la pluma es suya y solo suya ayudará a que se desarrolle en él cierto sentido de responsabilidad. Si nos quejamos de que los niños abusan de los teclados del ordenador y de la pantalla táctil del teléfono móvil o de otro dispositivo, ¿no será buena idea aportarles un utensilio que les enseñe desde muy pequeño a amar la escritura a mano?

Ese utensilio podría ser perfectamente el bolígrafo (o incluso el lápiz), pero entendámoslo: la pluma estilográfica siempre va un paso más adelante en cuanto a finura y estética.

 

6 Modelos de plumas estilográficas para niños (y hay muchos más…)

Sin ánimo de ser exhaustivos, os diremos que hay marcas que trabajan muy bien las plumas estilográficas para niños con unos precios de lo más asequibles. Es el caso de la colección de plumas Kakuno de la casa Pilot, las Lamy ABC, la Pelikan Junior, la Herlitz my.pen o la Faber-Castell Scribolino.

Este tipo de plumas suelen ser visualmente divertidas y joviales, con vivos colores, en ocasiones con motivos culturales apreciados por los chavales (la Sheaffer de Star Wars se está vendiendo muy bien), en ocasiones con cartuchos grandes (para que duren más y los niños no se desanimen), y por supuesto baratas, pues se trata de introducir al niño en el mundo de la escritura sin hacer apuestas económicas costosas. (Ya habrá tiempo de adquirir una pluma de gama media o alta si la afición perdura).

Con una de estas plumas los chicos posiblemente se aficionen al placer de la escritura a mano, a rellenar ellos mismos la tinta, a perfeccionar su pulso y el tacto, o a coleccionarlas (insistimos: las hay a precios muy económicos).

Comprarle una pluma estilográfica a los niños es una forma de introducirlos en una actividad práctica y educativa precisamente en la etapa de la vida en la que uno es más receptivo a adquirir ciertos valores o costumbres sanas.


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